La importancia de la Lactancia: Salud Mental y Lactancia

Sociedad 02 de agosto de 2021 Por Valle Calchaquí D
   El vínculo es parte fundamental de la lactancia, “en el encuentro con él/la bebé se construye un vínculo que nutre emocionalmente a ambas partes".
Salud - Semana Lactancia

   En la Semana Mundial de Lactancia, desde el Ministerio de Salud de la Provincia hacemos hincapié en los innumerables beneficios de la lactancia, no sólo a nivel de la salud física, sino también sobre la salud mental de las personas que dan de mamar y sus bebés, y sobre el vínculo entre ambos.

   “El recién nacido es vulnerable, dependiente de sus cuidadores, precisa de alguien que le brinde atención, alojo y seguridad, un otro, una otra disponible para cuidar, ardua tarea para la que es imprescindible el apoyo y sostén de la comunidad”, expresan desde la Dirección Provincial de Promoción, Prevención y Abordajes Comunitarios de la Secretaría de Salud Mental y Adicciones.

   El vínculo es parte fundamental de la lactancia, “en el encuentro con él/la bebé se construye un vínculo que nutre emocionalmente a ambas partes. La lactancia es un punto nodal de este vínculo, ya que el momento de alimentar abre paso a un contacto sensible donde las miradas, las voces, las caricias, el sostén y el arrullo fortalece la salud del bebe y su cuidador/a. El valor nutritivo de la leche materna la hace ser el alimento primordial y por excelencia para el recién nacido, sin embargo, no existe una sola manera de lactar, dar el pecho, extraer la leche materna y brindarla en mamadera o por una sonda, entre otros métodos suplementarios, son algunas de las formas posibles, en todas ellas lo primordial será el vínculo que brinda ese encuentro”.

   “Lactar es una posibilidad que excede a un género, es posible que una mamá amamante, como parejas en donde ambas amamantan, y personas transgéneros han logrado amamantar por medio de tratamientos hormonales. En todos los casos, más allá del género el aporte trascendental para la salud mental tendrá su enclave en la ternura y disposición al encuentro en el nutrir”, remarcan las profesionales de la salud mental.

   Además, dijeron que “una nueva vida trae cambios y movimientos de adaptación en donde una amplitud de emociones tiene lugar, todas válidas. Lejos de la visión romántica del maternar, sabemos que el cansancio y el desorden pueden ser parte, los cambios de ánimo acompañan el proceso de construcción de un nuevo ritmo que aloja a la nueva vida. El registro de nuestro sentir y poder contar qué necesitamos, puede facilitar a que otros/as brinden apoyo y sostén. También podemos realizar una consulta al personal de salud mental si el malestar nos alarma o precisamos un espacio de acompañamiento en esta etapa de cambio vital. Los equipos de salud deben garantizar los derechos del parto y la lactancia como así también las instituciones, nadie puede obstaculizar el proceso de lactancia tras el parto, ni debe censurar el acto de amamantar”.

   Por último, hicieron hincapié en que como parte de una comunidad, “debemos estar dispuestos y dispuestas a acompañar brindando apoyo, respeto y escucha a las necesidades de quienes se encuentran en ese momento, es una responsabilidad compartida, como dice el proverbio: se necesita de una tribu entera para cuidar un niño”.

Valle Calchaquí D

Dirección y Redacción

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