Poncho 2022: oportunidad única para conocer el trabajo de las tejedoras catamarqueñas

Turismo 16 de julio de 2022 Por Valle Calchaquí D
La edición 2022 de la Fiesta Nacional e Internacional de la Fiesta del Poncho expone el trabajo de más de 700 artesanos y artesanas, una oportunidad única para que los visitantes conozcan los secretos y el esfuerzo de sus creaciones, y de la prenda que le da el nombre al evento.
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El corazón de la fiesta son las hilanderas y tejedoras que llegan de distintos rincones de la provincia e impactan a los visitantes con sus producciones fruto de un trabajo que contempla toda la cadena productiva desde la selección de la materia prima, el hilado y el teñido de las fibras, hasta el diseño y la manufactura con técnicas tradicionales. Se preparan durante meses para exponer y vender sus trabajos en la fiesta de invierno más importante del país. Algunos incluso van más atrás en el proceso, como la Cooperativa Limitada Mesa Local de Laguna Blanca, que realiza el tradicional chaku, método ancestral de encierro que permite esquilar la vicuña para obtener su fibra y luego liberarlas.

Textiles en lana de llama, oveja y vicuña como mantas, puyos, chales y los clásicos ponchos se exhiben para las personas que recorren las instalaciones del Predio Ferial.

Tinku Kamayu, una cooperativa de hilados y diseño artesanal de la localidad de Lampacito, Santa María, participa en el Poncho hace 20 años, el grupo de trabajo está integrado por más de 30 mujeres que transforman la fibra de llama y la lana de oveja en prendas de diseño teñidas de manera artesanal.

Agustina Guillén es una artesana textil de Belén que realiza ponchos y corbatines de vicuña. En su stand, ubicado en el corazón del Pabellón Peregrina Zárate, se la puede ver trabajar e interiorizarse sobre el enorme esfuerzo que requiere cada una de sus prendas en exposición.

Desde Corral Quemado, Lorenza Yapura se especializa en las técnicas de barracán, caranchado y ojo perdiz, diseños que plasma en pullos, ponchos y ruanas.

Ramona Macías es otra de las tejedoras de Belén que llegó cargada de mantas coloridas, teñidos con tintes naturales, y los clásicos puyos en la gama de los blancos y marrones. Los elabora en un telar criollo instalado en el patio de su casa, donde día a día va armando la trama hasta obtener el resultado final.

Al ingresar al primer salón de la feria artesanal, se encuentra Guillermina Zárate, oriunda de La Tercena, Fray Mamerto Esquiú; quien participa en la Fiesta del Poncho desde el año 2003 con sus trabajos en vicuña. Desde muy pequeña aprendió a hilar y con el tiempo comenzó a elaborar delicados ponchos, mantas y corbatines. Hoy es considerada la tejedora de los ponchos más famosos del mundo. 

Los pabellones de artesanías están abierto al público, todos los días, de 14 a 23 horas.

Valle Calchaquí D

Dirección y Redacción

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