
Salud Mental en el Valle del Yokavil
Noelia Ayala



Vivimos en una sociedad que avanza a un ritmo vertiginoso. La tecnología acorta distancias, la información circula de manera instantánea y las exigencias cotidianas parecen no dar tregua. Sin embargo, en medio de estos avances, existe una realidad que crece silenciosamente y que nos interpela como comunidad: el deterioro de la salud mental.


Durante mucho tiempo, hablar de salud significó pensar únicamente en el cuerpo. Hoy sabemos que no existe bienestar posible sin equilibrio emocional, sin vínculos saludables y sin espacios donde las personas puedan expresar lo que sienten. La salud mental dejó de ser un tema exclusivo de los consultorios para convertirse en una cuestión social que requiere del compromiso de todos.
Cada vez son más frecuentes los cuadros de ansiedad, depresión, estrés, consumo problemático de sustancias y otras manifestaciones del sufrimiento psíquico. Muchas personas atraviesan conflictos personales, familiares y sociales sin contar con las herramientas necesarias para afrontarlos. La cultura de la inmediatez, la sobreexposición en las redes sociales y la presión por responder a modelos de éxito y perfección dificultan la elaboración de las emociones y favorecen la búsqueda de soluciones rápidas que, lejos de resolver el problema, muchas veces lo profundizan.
Los adolescentes representan uno de los sectores más sensibles frente a esta realidad. Se encuentran construyendo su identidad en un contexto complejo, donde conviven las oportunidades con nuevas formas de vulnerabilidad. Cuando el dolor, la frustración o la incertidumbre no encuentran espacios de escucha y acompañamiento, pueden surgir conductas de riesgo como el consumo de sustancias, la violencia, los trastornos de la conducta alimentaria, las autolesiones o el involucramiento en situaciones de delincuencia. Estas conductas no deben interpretarse únicamente como actos de rebeldía, sino también como expresiones de un sufrimiento que necesita ser comprendido y atendido.
Frente a este escenario, la prevención deja de ser una opción para transformarse en una necesidad urgente. Prevenir es generar condiciones para que las personas desarrollen recursos emocionales antes de que aparezcan las crisis. Es enseñar desde la infancia a reconocer las emociones, pedir ayuda, resolver conflictos y fortalecer la autoestima.
En este camino, el deporte, el arte, la música, la cultura y los espacios comunitarios cumplen un papel fundamental. No son simples actividades recreativas; constituyen verdaderos factores de protección que favorecen la construcción de vínculos, el sentido de pertenencia y la expresión saludable de las emociones. Allí donde existe un club, un taller artístico, una biblioteca, una escuela comprometida o un espacio cultural abierto, también existe una oportunidad para prevenir el sufrimiento y promover el bienestar.
La salud mental no es responsabilidad exclusiva de los profesionales de la salud. Es una tarea compartida entre el Estado, las instituciones educativas, las familias, las organizaciones sociales y toda la comunidad. Escuchar, acompañar, generar espacios de diálogo y fortalecer las redes de apoyo son acciones que pueden cambiar el rumbo de una vida.
Invertir en prevención siempre será menos costoso que reparar las consecuencias del sufrimiento no atendido. Una sociedad que cuida la salud mental de sus ciudadanos es una sociedad que apuesta por un futuro con menos violencia, menos adicciones, menos exclusión y más oportunidades para todos.
La pregunta ya no es si debemos ocuparnos de la salud mental. La verdadera pregunta es cuánto tiempo más estamos dispuestos a esperar para convertirla en una prioridad.
Artículo escrito por la Lic. en Psicología Patricia del Valle Lagoria
Equipo de Salud Mental Senadora Dra. María Elena Lagoria.
A quien agradecemos.
Próxima entrega: Factores protectores en Salud Mental



El Hospital Interzonal San Juan Bautista fortalece su atención ambulatoria

Salud continúa fortaleciendo la Red de Atención para Pacientes Respiratorios Crónicos

Los Tekis regresan al Poncho para celebrar el carnaval norteño

Poncho 2026: la identidad de la fiesta se despliega en la pérgola central y viste los pabellones

La 55º Fiesta del Poncho abre sus puertas para celebrar la tradición y la identidad catamarqueñas

Ministros de Salud del Norte Grande acordaron acciones conjuntas para garantizar las prestaciones de Incluir Salud

Un jurado integrado por destacados profesionales elegirá las mejores artesanías del Poncho

En la previa de la Fiesta Nacional del Poncho, Catamarca y el CFI firmaron un acuerdo para fortalecer el financiamiento de las MiPyMEs

Avanza un proyecto de economía circular en el Parque Industrial El Pantanillo

Catamarca conmemoró los 210 años de la Independencia con un llamado a la unidad y al diálogo





José Gutiérrez: El verdulero más querido del barrio

Inaugura la 55º Fiesta Nacional e Internacional del Poncho

El Gobierno otorgará un bono extraordinario de $100.000 a empleados públicos y municipales



