Día del Alzheimer: la estimulación cognitiva demora el deterioro y mejora la calidad de vida

Mediante ejercicios simples guiados por familiares o cuidadores, los pacientes con esta demencia pueden evitar la desconexión del entorno, aumentar la autoestima y la autonomía personal; así como  evitar el estrés.

Sociedad 20 de septiembre de 2023 Valle Calchaquí D Valle Calchaquí D

La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa crónica y progresiva que afecta principalmente a las funciones cognitivas, como la memoria, el pensamiento y la capacidad para llevar a cabo tareas diarias. Es la forma más común de demencia en el mundo y suele manifestarse en personas mayores, aunque también puede afectar a personas más jóvenes en casos menos comunes.

El Alzheimer es altamente prevalente en todo el mundo. En 2020, se estimaba que había aproximadamente 50 millones de personas que vivían con demencia, y se espera que esta cifra aumente en las próximas décadas debido al envejecimiento de la población. 

Dado que aún no hay una forma de curar o prevenir completamente esta enfermedad, se vuelve cada vez más importante adoptar hábitos que permitan ralentizar su avance y brindar una mejor calidad de vida a las personas que la atraviesan, muchas de ellas en sus hogares. 

“Las actividades de estimulación cognitiva para adultos mayores tienen como objetivo ralentizar el proceso de deterioro, evitar la desconexión del entorno, aumentar la autoestima y la autonomía personal, evitar el estrés y mejorar la calidad de vida del adulto mayor y la de su familia. Son actividades simples que se pueden hacer en el hogar, sin necesidad de asistir a ningún centro o acceder a profesionales costosos”, explica el Dr. Simón Fernández Nievas, médico especialista en clínica médica (MN 103576) y Director Médico de En Casa, organización con más de 30 años de experiencia en soluciones de salud en el hogar e internaciones domiciliarias.


Mediante la estimulación cognitiva cualquier persona puede mejorar sus capacidades cognitivas como el lenguaje, la memoria o la atención; y la misma puede beneficiar a personas mayores en el proceso de envejecimiento normal aunque no tengan ningún tipo de demencia ni pérdida de memoria, ya sean personas con deterioro cognitivo leve y/o en situaciones de demencia leve. También puede enlentecer el deterioro cognitivo de aquellos mayores con Alzheimer o Parkinson.

El rol del cuidador en la estimulación cognitiva 


Cuidar a una persona mayor no es una tarea fácil, ya que en numerosas ocasiones supone altos niveles de estrés debido a una importante sobrecarga emocional y física.

“Es importante que los cuidadores puedan adquirir conocimientos esenciales relacionados con la atención de los adultos mayores como: los cambios físicos y psicológicos de la persona mayor, los cuidados en personas con dependencia en las actividades de la vida diaria y en los adultos mayores con diagnóstico de demencia. Algunos aspectos clave del cuidado son la higiene, la alimentación, la estimulación cognitiva, el autocuidado, la actividad física, entre otros temas de gran interés”, comenta Fernández Nievas.

Las áreas de trabajo en la estimulación cognitiva son: 

Atención: la habilidad mental para generar y mantener un estado de activación, que permite un correcto procesamiento de la información. 

Funciones ejecutivas: el conjunto de habilidades cognitivas implicadas en el razonamiento, y en la resolución de situaciones novedosas o cambiantes de una forma efectiva. 

Leer y escribir: habilidades fundamentales de la comunicación. 

Memoria: la capacidad que permite adquirir, almacenar y recuperar la información que guarda el cerebro. Los ejercicios de memoria para mayores están especialmente indicados para mejorar el funcionamiento cognitivo.

Percepción visual: la interpretación que realiza el cerebro a partir de los estímulos visuales recibidos, mediante el cual una persona organiza, selecciona e interpreta la información visual.

Visoconstrucción: la habilidad por la cual es posible organizar acciones prácticas y precisas, utilizando los recursos visuales, razonamiento, orientación espacial y la motricidad.

Algunos ejercicios y/o actividades simples, recomendados para hacer en el hogar, ya sea con familiares o cuidadores, son los siguientes: 

Ejercicios para la atención: para potenciar la atención sostenida, selectiva, visual o auditiva, entre otras. Se comunica de manera oral una secuencia de números y la persona tiene que recordarlos en el mismo orden y en orden inverso. La longitud de la secuencia irá aumentando progresivamente. 

Ejercicios para la percepción: para mejorar y desarrollar esta capacidad de forma dinámica y entretenida. Aparece en una pantalla un símbolo durante un breve periodo de tiempo. Posteriormente, se presenta un conjunto de símbolos y la persona debe indicar cuál era el símbolo que se le había presentado. 

Ejercicios para la memoria: la memoria es una de las capacidades cognitivas que primero empiezan a deteriorarse como consecuencia de la edad, para contrarrestar este declive es importante mantener la mente activa. La persona lee un listado de palabras. Transcurrido un periodo de tiempo, se le solicita que intente recordar el máximo número de palabras que le sea posible. 

Ejercicios para la velocidad de procesamiento: la velocidad de procesamiento hace referencia a la capacidad que establece la relación entre la ejecución cognitiva y el tiempo invertido. Se presentan dos símbolos y la persona debe decidir lo más rápido posible si al menos uno de ellos está presente dentro de un conjunto. 


Ejercicios para el razonamiento: el razonamiento es una de las funciones cognitivas superiores que nos permite pensar y tomar decisiones ante los estímulos, eventos y situaciones a las que nos enfrentamos. Se indica una palabra y se instruye a la persona para que encuentre otra que esté relacionada. Por ejemplo, “pera es a manzana como perro es a …”

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto