Amaicha tendrá su bodega comunitaria
Esta bodega recibirá uvas cultivadas por familias, allí podrán observarse las diferentes etapas de producción, podrá degustarse y comprar el vino. Será la primera experiencia empresarial regida por las reglas de la economía solidaria. Además entrará al mercado el primer vino elaborado en Sudamérica por un pueblo originario y se integrará a la ruta del vino de Cafayate.
Los artesanos de la comunidad también tendrán su espacio. Se anexará un Paseo de Artesanos, por lo tanto la actividad productiva local estará centralizada y se sumará un centro de información turística que promocionará la villa de Amaicha del Valle y las bodegas familiares.
La construcción de la bodega la desarrollan comuneros maestros mayores de construcción y utilizan el pircado, una técnica ancestral para elevar muros. Los diferentes habitáculos del predio están interconectados y dispondrá de suficiente superficie para la circulación y estacionamiento vehicular con un fácil y seguro acceso desde la ruta 307.
El proyecto de la bodega comunitaria y la implantación de viñedos como modelo estratégico para atraer al turista y desarrollar económicamente el territorio comunitario se enmarca en el Buen Vivir de Amaicha, una concepción para restablecer la relación entre el Humano y la Pachamama. También demuestra que los Pueblos Originarios son visibles a partir de obras destinadas a la producción para ser autodeterminantes y autosustentables.
Este emprendimiento agroindustrial permitirá que Los Amaichas se incorporen a un sistema económico como una empresa comunitaria a través de una actividad que preserva el vínculo ancestral que los contiene. Del mismo modo la experiencia muestra que puede llevarse adelante entre dos gobiernos de igual status soberano, uno tradicional y preexistente y otro nacional.
La integración de ambos modelos de organización social y gubernamental permite que se siga narrando la historia de los Pueblos Originarios, siendo la bodega un símbolo del poder indígena, ya que será el faro y centro del mundo indígena en el valle calchaquí y muestra la permanencia de Los Amaichas como cultura preexistente que se mantiene viva.