A 53 años de la inauguración del dique Las Pirquitas, "Museo sin techo, el grito de la historia"
El evento se realizará en la ex residencia de los gobernadores ubicada en Las Pirquitas, Fray Mamerto Esuiú, y habrá exposición de fotografías y gigantografías de alta calidad sobre la construcción del Dique Las Pirquitas, asi como una muestra de antigüedades de la década del 50, como una máquina de coser, un tocadiscos, el banco de una escuela, entre otros. Además habrá una esposicion de artistas plásticos, entre los que podemos mencionar a Natalia Oga y Bruno Jerez.
En la explanada de ingreso a la casa se montará el escenario, en el que actuarán arti tas como Jorge Pastrana, El Rejunte catamarqueño, Nicolás Varela, Isabela Zaffi y otros.
Con el lema “El grito de la historia, museo sin techo 2014”, el evento –que cuenta con el apoyo de la Secretaría de Cultura de la Provincia- se realiza para celebrar los 53 años del dique Las Pirquitas, que fue inaugurado el 25 de noviembre de 1961, en la que fuera originalmente la casa de la administración del dique, y heredera legitima de la historia del embalse, el tercero en importancia en el mundo.
El taller cultural Muralla Chica trabaja para que esa casa sea reconocida como parte de la historia del dique Las Pirquitas y transformada en museo permanente.
Sobre la obra del dique
La construcción del Dique Las Pirquitas en Catamarca, una de las obras más importantes en la Argentina de los años 50, requirió de una planificación exhaustiva. Tratándose de un proyecto de largo plazo se diseñó un campamento destinado al personal, lo más completo posible, que les permitiera un entorno social de contención para quienes tenían lejos a sus familiares.
Fue necesario instalar una escuela, una capilla y un centro de esparcimiento, favoreciendo la integración entre los trabajadores, sobre todo con aquellos que venían del extranjero y tenían distinta lengua.
La obra fue realizada por la empresa alemana Gruen y Bilfinger, que también construyó El Obelisco y La Cañada de Córdoba.
Terminada la obra 15 años después muchos volvieron a sus hogares nativos, dejando el Campamento, en la actual Villa Las Pirquitas, donde sus habitantes en su mayoría no son descendientes de trabajadores del Dique Las Pirquitas.