El HINEP celebró los 25 años de la Residencia de Pediatría
El Programa de Residencia busca afianzar una formación pediátrica caracterizada por la rigurosidad científica, la actitud crítica y, fundamentalmente, por principios éticos y humanísticos centrados en la familia y el paciente, educando no solo con el saber, sino a través del ejemplo diario.
La directora del HINEP, Graciela Romero, expresó que “a lo largo de este tiempo decenas de profesionales pasaron por nuestras guardias, horas interminables de estudios y alegrías compartidas ante cada recuperación dejaron huellas imborrables en nosotros, hoy vemos con orgullo que muchos de esos jóvenes son especialistas y pilares que sostienen la pediatría”.
También, agradeció a los instructores y jefes de sala por la generosidad para transmitir ética y humanismo médico.
Asimismo, les habló a los residentes actuales, “son el presente y futuro, tienen una gran responsabilidad, pero también el respaldo de una historia rica de enseñanza; a las residentas que se reciben hoy les deseamos un futuro lleno de alegrías y realizaciones”.
Para finalizar destacó que “este aniversario nos impulsa a renovar nuestro compromiso con excelencia médica, calidez en el trato de cada familia que llega a Hospital, que hace que siga siendo sinónimo de esperanza y salud”.
Por su parte, la secretaria de Asistencia en Salud Pública, Silvia Barrientos, señaló que “para nuestra provincia seguir formando pediatras es una decisión estratégica y necesaria, significa fortalecer nuestro recurso humano, garantizar la atención de mayor calidad y construir un sistema de salud cada vez más preparado para dar respuestas a las necesidades de nuestra comunidad”.
Barrientos explicó que “la residencia se consolidó durante estos años como un espacio fundamental para la formación de nuestros profesionales, por eso debemos seguir formando profesionales capaces de escuchar, comprender y brindar tranquilidad; que no pierdan la sensibilidad frente al dolor y comprendan que muchas veces una palabra, una mirada también forma parte del acto de cuidar”.
El ex residente, Juan Pablo Sosa, señaló que “la residencia no se transita solo con conocimiento, sino también con el cuerpo, la cabeza y el corazón; hay días que uno se pregunta si realmente vamos a poder, porque atrás del guardapolvo, también hay una persona, cansancio, frustraciones y noches sin dormir, pero siempre seguimos porque hay un niño y una familia esperando”.
Sosa agregó que “este Hospital fue el lugar donde aprendimos lo que es el verdadero sentido del trabajo en equipo; aprendimos de quienes estuvieron antes y de quienes llegaron después; aprendimos de cada persona que sostiene silenciosamente el funcionamiento de este hospital”.
Asimismo, resaltó que “a la pediatría no la hace una sola persona y cuando miramos hacia atrás nos damos cuenta que muchos de los momentos más difíciles los pudimos atravesar por ese entorno laboral, por ese compañero que nos acompañó y nos escuchó”.
Para concluir el emotivo acto, se hizo entrega de certificados a los residentes egresados.