Avanza la construcción del barrio para familias afectadas por el alud de Siján

2014 28 de abril de 2014 Por
“Conocer la noticia de que nos darían una casa fue un alivio”. De profesión carpintero, José Chayle perdió la totalidad de sus bienes tras el alud de Siján, por lo que junto con otros 20 vecinos será beneficiario de una nueva vivienda gratuita del barrio que se ejecuta en una zona segura del pueblo. Igualmente, otros 30 vecinos también recibirán soluciones habitacionales para mejorar sus viviendas tras la catástrofe.
“Conocer la noticia de que nos darían una casa fue un alivio”. De profesión carpintero, José Chayle perdió la totalidad de sus bienes tras el alud de Siján, por lo que junto con otros 20 vecinos será beneficiario de una nueva vivienda gratuita del barrio que se ejecuta en una zona segura del pueblo. Igualmente, otros 30 vecinos también recibirán soluciones habitacionales para mejorar sus viviendas tras la catástrofe. Parecía una tarde más de verano mientras que cada familia en Siján llevaba adelante sus tareas cotidianas. Aun así, algunos vecinos, comenzaron a notar los presagios de una situación rara. “La tarde del 23 de enero se tornó rara, y como decimos los pueblerinos pensamos que podía ocurrir algo malo porque se sentía un aire caliente que no era común para esa hora”, comenzó relatando José Chayle con la mirada perdida hacia lo lejos. De profesión carpintero, José vivía en una humilde vivienda a 200 metros de su casa paterna, habitada por su madre y un hermano que se dedicaba al cultivo de vid. El cielo presagiaba tormenta mientras los relámpagos iluminaban fugazmente. Se había cortado la luz y la familia de José no dimensionaba que la creciente ya había llegado al pueblo. “Le había pedido a mi hijo que vaya al negocio a buscar algo fresco para tomar, mientras me quedé con mi mamá. Cuando regresan me contaron que vieron que la creciente con mucho barro había llegado a la escuela” recordó el vecino al tiempo que señalaba según sus recuerdos donde había quedado sepultado su camión, su taller de carpintería y su casa, que hoy forma parte de un paisaje desolador enterrada bajo un pedazo de montaña maciza de peñones, piedras y tierra endurecida. “Te cuento como fue todo”, inicio su relato José tras señalar que para entonces un rio el barro como de 70 u 80 cm corría lento por la calle, “pero corría menos que al paso del hombre y al tocarlo se lo sentía frio. Entonces llegó un vecino alertando a los gritos que salgamos de la casa que viene rompiendo todo. Hasta ese momento no escuchamos nada, pero cuando nos quedamos en silencio y prestamos atención se escucho el ruido”, dijo para adelantar la catástrofe que vivirían. “Alcanzamos a sacamos a mi mamá y al perro, cuando salimos no llegamos a recorrer 100 metros y el barro ya había tapado todo. Regresamos al otro día, era todo triste”, relató José tras repetir su agradecimiento a la solidaridad del argentino, “no solo de Saujil y Sijan sino que el pueblo argentino se portó muy bien”, recordó el vecino. José, su madre y su hermano viven por estos días en la casa de un familiar hasta que reciban su vivienda en el nuevo barrio que se ejecuta a escasos 200 metros de la plaza principal. Es que desde el pasado 25 de marzo, una empresa local comenzó a llevar adelante la construcción de las viviendas, donde algunos vecinos que serán beneficiarios también trabajan en la construcción de las mismas. Las viviendas responden a tres prototipos: de 2, 3 y 4 dormitorios, según la cantidad de miembros que tenga la familia. Su principal característica es que presentan es su condición de evolutiva, ya que aceptan el crecimiento en su construcción. Sobre el terreno adquirido especialmente por el Gobierno que conduce Lucía Corpacci un equipo de trabajadores construyen las casas con fundaciones de cimientos corridos y bases aisladas de hormigón armado, estructura de hormigón armado sismo resistente según CIRSOC 103, maposterías de ladrillo hueco, techos planos e inclinados de hormigón armado, cubierta de teja francesa, pisos y revestimientos cerámicos donde también se utilizará carpintería de chapa 18. Hasta estos días el trabajo continuo en el barrio demuestra el replanteo y excavación de las últimas viviendas; 9 casas con cimientos y en ejecución 5 casas con encadenados; 4 casas con contrapisos mientras que una de ellas la mampostería ya alcanzó la altura para techar. En el terreno también se incorporó el acopio de material para la obra consistente en ladrillos, piedra bola seleccionada para cimientos, ripio, arena, bolsas de cemento y barras de hierro de diferentes diámetros, entre otros. “Seguir adelante” José perdió todas sus maquinarias y herramientas con las que se ganaba la vida tras el alud, y aún así “en este momento lo único que tengo mío es las ganas de seguir adelante, el espíritu es lo único que me quedó intacto, porque me llevó todo lo material, no tengo ni un destornillador que sea mío, pero vamos a luchar para salir adelante”, dijo con voz firme el vecino tras asegurar que “a Siján lo adoro y me voy a quedar”, afirmó el vecino que con la esperanza brillosa en los ojos deseó volver a trabajar en su profesión, “ojalá que algún día pueda volver a trabajar porque todo lo que sé de mi profesión quedó intacto, no me lo llevó el alud, las máquinas que tenia son muy caras y es un dolor que llevo adentro pero hay que superarlo”, dijo Chayle. Esperando la construcción de la vivienda, José reveló que “fue un alivio conocer la noticia que nos habían dado una vivienda porque perdimos todo, aunque hubiese preferido que el alud me lleve 10 casas pero no la carpintería, amo las herramientas, para mi es más importante el formol para la madera que el celular”, dijo notablemente emocionado tras expresar con voz entrecortada que “no podría explicar con palabras exactas si al recibir una casa nueva siento alegría o tristeza. En tu casa tienes tu historia, has sido independiente toda la vida y que de pronto vas a un barrio, y es una casa que la hizo otra persona. Nosotros nos criamos trabajando desde chicos y si sonreímos fue por nuestros propios medios, y no porque te hagan sonreír otros. Estoy muy agradecido del gobierno de Lucia Corpacci por la casa porque es tu espacio, pero no me siento orgulloso por eso”, dijo seguro el vecino. Finalmente, y con profunda sabiduría José reflexionó diciendo que “es el destino, pienso lo que pasó no es un castigo sino una advertencia para mostrarle al mundo que se puede levantar y ser bueno. Pienso que esto es una lección que nos dio Dios para que aprendamos que todo lo material no es lo que vale sino lo que llevas adentro. Cuando te toca una cosa de estas empiezas a ver las cosas lindas que tiene la vida. Perdí familia, mi taller, pero no perdí la esperanza”, dijo José Chayle tras excusarse diciendo que “me es difícil expresarme, somos gente de trabajo y la vamos a seguir luchando”, finalizó. Tras el alud, la gestión Corpacci dispuso también la asistencia a 30 familias con soluciones habitacionales que mejoren sus viviendas y su calidad de vida, por lo que en Siján también se construirán 14 módulos compuestos por habitación- Baño y Cocina, 9 módulos compuestos de 1 habitación y baño, 1 cocina, 1 modulo compuesto por baño y cocina, 4 módulos compuestos por habitación y cocina y un módulo para discapacitado compuesto por habitación y baño.