La fábrica estudiantil de cerveza de algarroba se expande en Amaicha

2014 12/08/2014 Por
“Lo que se produce se vende y nunca podemos tener stock”, contó entusiasmada y sorprendida Claudia Galván. Ella hablaba de la cerveza de algarroba que ella y otros 10 alumnos del Instituto de Enseñanza Superior (IES) que cursan la Tecnicatura en Agroalimentos producen en la primera fábrica de cerveza de algarroba, que se puso en marcha en el predio de la ex hostería de Amaicha del Valle.

“Lo que se produce se vende y nunca podemos tener stock”, contó entusiasmada y sorprendida Claudia Galván. Ella hablaba de la cerveza de algarroba que ella y otros 10 alumnos del Instituto de Enseñanza Superior (IES) que cursan la Tecnicatura en Agroalimentos producen en la primera fábrica de cerveza de algarroba, que se puso en marcha en el predio de la ex hostería de Amaicha del Valle.

El emprendimiento está administrado por la Comunidad Indígena, pero fueron los propios jóvenes los que lanzaron el proyecto, con la supervisión de uno de sus profesores, el ingeniero químicoNéstor Kaluski. La bautizaron “Kokena”, en homenaje al dios protector de la fauna del cerro, y como la demanda ha superado las expectativas, proyectan incrementar la producción: por un lado, quieren capacitarse. Y por el otro, comprar máquinas mayores y mejor equipadas tecnológicamente. “Estamos creciendo y necesitamos equiparnos para producir más. Pero primero tenemos que conseguir los recursos económicos para adquirir lo que necesitamos”, dijo Galván. El primer objetivo se logrará en estos días: viajarán a Córdoba donde les enseñarán a manejar un equipo más complejo de producción de cerveza. El mismo que se proponen comprar. “Somos optimistas; estamos seguros de que lo vamos a conseguir. Tenemos el dinero que conseguimos por medio las ventas y es posible que consigamos un subsidio del gobierno nacional”, contó Kaluski, convencido de que en unos años la marca Kokena va a identificar al pueblo. “La cerveza logró un nivel de aceptación que llegó por encima de lo que nosotros esperábamos. Hay que tener en cuenta que aún está en proceso de optimización. A veces no sale como nosotros esperamos, pero a la gente le gusta, porque es sabrosa”, añadió. Los orígenes de un sueño Los estudiantes siempre habían estado seguros de que se podía hacer cerveza con el nutritivo fruto del algarrobo americano. Consiguieron entusiasmar a su maestro y comenzaron a experimentar la producción en el laboratorio del instituto. Los intentos coronaron el objetivo y en 2011 se logró la primera cerveza, que tiene un suave sabor a algarroba. El trabajo ganó el primer premio de la Feria Provincial de Ciencia y Tecnología 2011 que se desarrolló en San Miguel de Tucumán. Y habiendo tomado ese impulso, la carrera no paró hasta que consiguieron montar la fábrica. Más allá de la cerveza Pero además, desde 2011 los jóvenes emprendedores siguieron “buscándole la vuelta” a la algarroba. “Queríamos agregarle valor. Tenemos de sobra aquí, y solo se lo utilizaba para alimentar los animales”, apuntó Rocío Zúñiga, otra de los integrantes del equipo. “Pero antes de la llegada de los españoles, era parte importante de la dieta incaica”, explicó Kaluski. Con ese objetivo a la vista, no sólo se están capacitando y están maximizando la fabricación de la cerveza, sino que se lanzaron a producir otras bebidas ya tradicionales, como aguardiente y aloja, pero también harina, alfajores, pan, café y bocaditos. Como la harina de algarroba no tiene gluten, la demanda es elevada entre los celíacos. Además, la vaina es rica en potasio, sodio y vitaminas A y B. Y como el árbol es típico de la zona, además de la abundancia, garantiza la ausencia absoluta de químicos. Así, con la protección de la Pachamama, los productos Kokena crecen y se van imponiendo en el mercado. Quizás, entonces, el sueño de no tener que dejar su pueblo y viajar a la ciudad para conseguir trabajo se haga realidad para los jóvenes. APOSTAR POR EL PUEBLO

Si el emprendimiento sigue prosperando, los jóvenes no tendrán que emigrar La fábrica no sólo produce cerveza y derivados de la algarroba. Además “fabricó” un espacio de unión para los jóvenes, conciencia sobre la importancia de generar trabajo y la aspiración de hacer próspero su pueblo.

Hace justo un año, cuando LA GACETA anunció el nacimiento de la fábrica, las expectativas eran muy grandes. “En verdad, parece increíble que hayamos llegado a esta instancia de habilitar la fábrica que, aunque sea chica, nos llena de satisfacción y expectativas”, dijo entusiasmado Enzo Valderrama en ese momento y destacó la trascendencia del hecho: “es una forma de ir buscando alternativas laborales, ya que en esta zona son escasas. Sin trabajo, los jóvenes se ven obligados a abandonar este pueblo. Es lamentable, porque sí hay recursos para salir adelante”. Hoy el sueño parece ir haciéndose realidad.   *Fuente: La Gaceta

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