Variedad de matices en la cuarta luna del Poncho de Oro

Cultura 17/07/2017 Por
Un espectáculo enmarcado en una amplia variedad de matices fue lo que disfrutó el buen marco de público que asistió, en la noche del domingo 16, a la edición de Oro de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, que tuvo como principales protagonistas a Peteco Carabajal y Nahuel Pennisi, además de un emotivo homenaje a Humberto Jerez y la presencia de destacadas propuestas artísticas locales.
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La cuarta luna del Poncho 2017 encontró a uno de los referentes de la chacarera santiagueña sobre el escenario mayor, que brindó un impecable show -basado en su última producción discográfica titulada Riendas Libres. Los presentes pudieron disfrutar las nuevas y aquellas clásicas composiciones que caracterizan a Peteco, que estuvo acompañado por su hijo Homero y por Demi Carabajal.

El acompañamiento del público fue permanente y hasta motivó un cálido aplauso cuando se recordó en un tramo del concierto la figura del fallecido mansero  Guillermo “Fatiga” Reinoso. La despedida fue a pura chacarera y violín en mano, lo que motivó que el público no dudara en bailar cada una de las canciones de una de las principales figuras del concierto folclórico nacional.

Otro momento fuerte fue la presencia del joven intérprete no vidente Nahuel Pennisi, que cautivó a los catamarqueños con un concierto sólido y compacto, que conjugó emoción con bellas melodías del mapa folclórico nacional (Luna Cautiva y Abrojito, entre otras) y que generó una marcada ovación en el público, que lo despidió de pie. “Estoy muy emocionado por estar en los cincuenta años del Poncho. Es un orgullo para mí”, dijo en conferencia de prensa, luego de su show este notable joven artista que cuando terminó el colegio secundario tomó la decisión de convertirse en un intérprete callejero, encontrando con el tiempo un éxito que lo convirtió en protagonista de la fiesta folclórica más importante de los catamarqueños.

La noche del domingo representó también un momento inolvidable para uno de los protagonistas de la historia viva del Poncho, el notable animador del Ponchito, Humberto Jeréz, que pudo cumplir uno de sus mayores anhelos como fue conducir por primera vez una noche en el escenario mayor. Visiblemente emocionado, recibió un justo homenaje a su extensa trayectoria y su aporte al Poncho por parte de la secretaría de Cultura, Lic. Jimena Moreno. “El Poncho es mi casa porque estuve 26 años consecutivos conduciendo la fiesta de los niños y esta noche quedará en la memoria de este servidor”, señaló el “Gringo” acompañado de su familia, para luego efectuar la locución haciendo gala de su cálida voz junto a Mariel Salazar y Gabriel Guía. También fueron homenajeadas las figuras del escritor Raúl Bazán -quien leyera el primer discurso de la Fiesta del Poncho en su primera edición en 1967-, de los locutores Luís Oscar Aísa y Roberto Ibáñez, además del artesano Néstor Lagoria.

El clima festivalero de la cuarta noche permitió, además, disfrutar de otras alternativas artísticas que arribaron a Catamarca, tal como sucedió con el dúo salteño de los Izquierdos de la Cueva y el ascendente joven tucumano Leandro Robín, que contó con el acompañamiento del catamarqueño Emilio Morales en la interpretación de la cueca Recuerdos de Mis Valles que popularizó la santamariana Margarita Palacios. Ambos, con sus característicos repertorios, aportaron su música para que los presentes no dudaran en cantar y bailar sus canciones.

Entre la oferta catamarqueña, sobresalieron los conciertos brindados por las formaciones de Los Viajeros y Carafea, a la que se sumó el belicho Wilson Figueroa. La banda integrada por Federico Peñaflor, Pacho Rodríguez, Raúl Acevedo y Alejandro Gutiérrez mostró su constante crecimiento artístico en la fiesta de Oro del Poncho, encontrando una inmediata aceptación por el público que no dudo en bailar cada una de sus canciones; mientras que la formación liderada por Rafael Salas dejó su sello de jerarquía sobre el escenario mayor.

El joven cantautor Lucas Piedras y el dúo andalgalense de Los Quircos sumaron sus canciones y melodías en una noche especial, a la cual también le aportó color y brillo el Ballet El Malambo, conducido por el profesor Carlos Desanti, desplegando un espectáculo denominado “Pioneros de la Danza” y que tuvo como principal objetivo homenajear las figuras de “Manolo” Rodríguez, “Pepe” Díaz y “Piriqui” Pérez.

La típica copla originaria expresada a través de cantores arribados desde Fiambalá y el inconfundible humor del Bomba Contreras dieron marco a un espectáculo integral que le otorgó jerarquía a la cuarta luna del Poncho de Oro.

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