Aseguran que el intento de desalojo fue violento

2013 20 de noviembre Por
El lunes pasado se suscitó una situación de violencia tras una orden de desalojo en contra de la familia Argañarás. Si bien el Jefe de Zona de la Comisaría de Santa María indicó que el operativo no había sido violento por parte de los efectivos, la familia manifiesta todo lo contrario, mostrando lesiones ocasionadas con balas de goma, casquillos y las bombas de gases lacrimógenos que los efectivos policiales utilizaron ese día.
[caption id="attachment_7181" align="aligncenter" width="800"] Integrantes de la familia Argañaraz mostraron indicios de violencia por parte del personal policial[/caption] El lunes pasado se suscitó una situación de violencia tras una orden de desalojo en contra de la familia Argañarás. Si bien el Jefe de Zona de la Comisaría de Santa María indicó que el operativo no había sido violento por parte de los efectivos, la familia manifiesta todo lo contrario. Pero el testimonio no es solo verbal, sino que mostraron lesiones ocasionadas con balas de goma, casquillos y las bombas de gases lacrimógenos que los efectivos policiales utilizaron ese día. La orden de desalojo había sido dictaminada por la 4ta Circunscripción Judicial Santa María, en un terreno ocupado por la Familia Argañaras en localidad de El Recreo sobre calle 25 de mayo. Tras el intento fallido de hacer efectiva la medida judicial, las personas que ocupan el lugar dieron su testimonio posterior al procedimiento judicial ejercido por la policía. Mirta Argañaras, integrante de la familia expresó, “Fue un violento intento de desalojo por disposición de los Fiscales Marcelo González y el Dr. Julio Cesar Acuña quienes indicaron que nos debíamos retirar de un bien que hace 47 años tenemos posesión. Nosotros tenemos derechos y los vamos a defender mas allá de que ellos acomoden a la ley de acuerdo a lo que les conviene”, expresó. Según indicó la damnificada, ellos no tenían conocimiento del último fallo de la justicia, “Ayer se cumplió una medida que desconocíamos, ni nuestra abogada asesora o desde el juzgado nos comunicaron que en el 82 mi madre había perdido un juicio o que después de 47 años de tener este bien se lo debía desalojar. A este desalojo lo pidió la fiscalía de Santa María sorprendiéndonos con 40 efectivos de la policía. En el lugar estábamos únicamente la familia Argañaras resistiendo a la perturbación de la paz y haciéndonos enfrentar con la policía cuando dentro de ellos tenemos muchas amistades y enemistades que quizás salieron lastimadas por la incoherencia y la incapacidad de investigación por la fiscalía, razón por la cual ellos cumplieron la medida y nosotros defendimos nuestro bien, llegando a la noticia de hoy, que hay efectivos de la policía lesionados al igual que de nuestra familia con personas baleadas y caminando con muletas por las lesiones provocadas”, dijo. Mirta Argañaras aseguró que el personal policial procedió con bombas dirigidas hacia la carpa que habían dispuesto en el lugar, sabiendo que en su interior se encontraba su madre de 90 años, un bebé de 7 meses y un grupo de niños no mayores de 10 años. “En un momento, concretamente la agente Clara Chocobar ingresó una bomba lacrimógena por uno de los extremos de la carpa hacia adentro donde se encontraba mi madre y los niños, en ese instante uno de mis hijos acudió a tomarla y la sacó afuera quemándose la mano antes que explotara. Quiero resaltar que desde que llegaron se empezó a hacer tiros desde la esquina situada en el sector del B° Virgen del Valle, Hipólito Irigoyen y 25 de mayo. No vinieron como indicaron ellos, en son de paz, vinieron amedrentando desde lejos con tiros al aire y balearon a todos los que estábamos en el lugar”, refutó la mujer. El personal policial, se había llegado al lugar el lunes pasado con una orden judicial, con una sentencia de Cámara de Catamarca donde se determina que legalmente el terreno pertenece efectivamente a la familia Salas. Esta ratificación se da luego de la sentencia local que expresaba lo mismo, por lo que la familia Argañaraz había apelado la medida en la provincia. Por su parte, Mirta Argañaraz aseguró que en el año 1972 su padre ingresó a trabajar en el lugar y junto a su madre inician un juicio en Catamarca, en la Cámara de Apelación con dictamen favorable a María Everilda Moya de Argañaras, su madre. “El fallo dice que mi madre es dueña y señora por los años que mi padre tuvo a cargo la finca. Mi madre se sometió a la ley, fue a litigar como corresponde pero desgraciadamente la justicia siempre corresponde a quien mejor le conviene o adonde van a sacar un rédito económico sin aplicar la ley como tendría que ser. Vamos a seguir litigando porque esto es nuestro, ellos indican que es de un señor de apellido Salas. En el año 1972 mi padre llega a este lugar a trabajar, y después de 47 años los herederos se acuerdan que aquí tenían una finca, mi padre cuidaba 6 fincas y ésta es muy chica a diferencia de las demás, ¿cómo puede ser de que ellos fundamenten que le dieron una tenencia precaria porque tenía una huerta para sobrevivir? De esas 6 fincas, ésta es la única que sigue litigando, y las otras que se investigue y que sepan quienes son los dueños, es quien nos vino pisando los talones, el fiscal González. A ellos no les importan los demás y desgraciadamente pagaron las consecuencias los policías, nos tuvimos que enfrentar con ellos porque nosotros defendimos nuestro derecho y ellos debían cumplir una medida” finalizó Argañarás. Por ahora, la sentencia sigue firme, pero la justicia determinará en qué momento y de qué manera se hará cumplir la medida de desalojo. [caption id="attachment_7180" align="aligncenter" width="800"] Elementos utilizados por la policía que quedaron en el lugar[/caption]

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